Dos de los mayores problemas de salud en nuestros tiempos son la obesidad y el estrés, es tal su efecto negativo sobre el organismo que pueden ser detonantes para dar lugar a padecimientos que el sistema inmune había estado controlando.
Un ejemplo claro de lo anterior es la psoriasis, una enfermedad de la piel que se caracteriza por la aparición de ronchas que, de no ser tratada, puede ocasionar lesiones e incluso puede ocasionar la aparición de artritis psoriásica.
Esta enfermedad suele manifestarse a través de los siguientes síntomas:
- Manchas rojas en la piel.
- Placas de piel roja.
- Placas que crecen y producen escamas.
- Descamación.
- Si se arrancan las escamas pueden verse algunas fisuras sangrantes.
- En el caso de que afecte las uñas puede engrosarlas, darles un tono amarillo y en ocasiones puede causar su desprendimiento.
- Puede aparecer en los pliegues de la piel, cuando esto sucede se le denomina psoriasis invertida.
- Cuando la psoriasis se manifiesta en el cuero cabelludo, a menudo también se manifiesta en el rostro y esto hace que se pueda diferenciar de la costra láctea.
El estrés no puede causar la psoriasis por sí solo, pero si puede ser un desencadenante que haga vulnerable al sistema inmunológico y facilite su aparición, sucediendo de la misma manera con la obesidad.
La doctora Adriana López Tello Santillán, Jefe de Servicio de Dermatología del Centro Médico del Estado de México, afirma que esto sucede porque son factores externos que descontrolan al sistema inmune.
Respecto al estrés refirió: “hace poco tuvimos el caso de un paciente que durante la mañana estuvo bien, pero en la tarde fue asustado por un perro y para la noche ya presentaba ronchas rojas en el cuerpo” y en el caso de la obesidad mencionó: “hemos visto que pacientes que sufren de obesidad sufren una psoriasis más severa, pero aún no determinamos la influencia real del sobrepeso en esta enfermedad”.








