¿Sabías que existen dos tipos de cáncer?, el no melanoma (es el más frecuente y se denomina así porque se forma a partir de células de piel que no son los melanocitos, las células que dan color a la piel) y el melanoma (es el tipo de cáncer más peligroso que hay y se forma a partir de los melanocitos). Ambos tienen varias etapas que te describiremos a continuación para que estés atento a cualquier cambio.

Cáncer no melanoma
- Etapa 0. El carcinoma de células escamosas (forma de cáncer que se da con células del tipo epitelial o glandular) o enfermedad de Bowen, sólo afecta a la epidermis.
- Etapa I. El cáncer tiene alrededor de dos centímetros y no hay ganglios linfáticos (es parte del sistema linfático, el cual su función primordial es llevar linfa de los tejidos al torrente sanguíneo) ni otros órganos afectados.
- Etapa II. El cáncer ha rebasado los dos centímetros y no se ha extendido a ganglios linfáticos ni a otros órganos.
- Etapa III. El cáncer se ha propagado a tejidos profundos adyacente como son huesos, músculos o cartílagos y/o ganglios linfáticos regionales. No hay afectación de órganos distantes.
- Etapa IV. El cáncer puede tener cualquier tamaño y se ha extendido a órganos como el cerebro o los pulmones.
Cáncer melanoma
- Etapa 0. El melanoma es in situ, es decir, se encuentra en la epidermis.
- Etapa I. El melanoma todavía es un tumor de bajo riesgo, con menos de un milímetro y localizado en la piel, pero sin afectación ganglionar.
- Etapa II. El grosor del melanoma es mayor de un milímetro y medio, sigue localizándose en la piel sin afectación ganglionar.
- Etapa III. El melanoma se ha extendido a los ganglios linfáticos cercanos a la piel afectada.
- Etapa IV. El melanoma se ha propagado a zonas distantes de la piel afectada, a órganos y/o ganglios distantes.
Te recomendamos que si notas alguna mancha en cualquier parte de tu piel o detectas crecimiento en algún lunar que tengas, acudas a tu médico para descartar cualquier riesgo posible.







